Nuestro Manifiesto

  • Nuestro Fundamento

    Amamos porque hemos sido amados.

    Creemos que cada persona, sin importar su herida ni su fragilidad, tiene un valor infinito.

    El amor que arde en Dios se manifiesta en la verdad que libera, la belleza que dignifica y la bondad que sana.

    Por eso nuestra misión es encender pequeñas llamas en las periferias, en los barrios olvidados, en las vidas heridas.



  • Nuestro Camino

    El sentido de la vida nace de saberse amado.

    Ese amor se concreta en experiencias de pertenencia, propósito, reconciliación y trascendencia.

    Por eso caminamos juntos: generamos comunidad que da pertenencia, ofrecemos proyectos que inspiran propósito, abrimos espacios de encuentro que posibilitan reconciliación y sembramos esperanza que abre a la trascendencia.

  • Nuestra Acción

    No creemos en discursos vacíos, sino en gestos concretos.

    La verdad se aprende en la educación y en el deporte que forman.

    La belleza se comparte en el arte que transforma.

    La bondad se vive en el acompañamiento que sana y en la comunidad que dignifica.

    Cada taller, cada clase, cada encuentro es una chispa que enciende nuevos horizontes.

  • Nuestra Convicción

    No aceptamos que la pobreza, la violencia o la indiferencia sean la última palabra.

    Creemos en la fuerza humilde de Nazareth, en la esperanza que brota de lo pequeño y en el fuego del amor que puede renovar el mundo.



  • Nuestra Invitación

    Ignis Mundi no es solo una asociación: es una llama compartida.

    Te invitamos a ser parte, a sumar tu vida, tu talento y tu esperanza.

    Porque cuando el amor se enciende, la verdad, la belleza y la bondad se vuelven luz.

    Y esa luz no se apaga.